IDEAL. ES < EL CONSEJO DE UN FONTANERO PARA QUE LA BOMBONA DE BUTANO DURE MAS EN INVIERNO<
En aquellos hogares en los que se usa la bombona de butano para calentar el agua o para alimentar algún dispositivo de calefacción existe una sensación generalizada de que la bombona de butano dura mucho menos en invierno que en verano. Eso, más allá de que su uso es más continuado en época de frío, claro.
Un profesional ha analizado este asunto en su cuenta de TikTok (@elfontajoan). Joan, fontanero profesional, ha publicado un vídeo en el que explica qué ocurre realmente con las bombonas de butano cuando bajan las temperaturas.
Para empezar, lanza una pegunta: «¿A que te dura menos la botella de butano en invierno? ¿La botella que en verano te dura un mes, en invierno te dura dos semanas?».
Según explica, la clave está en entender cómo funciona el butano dentro de la bombona. «Dentro de la botella el gas está en estado líquido y para que tú lo uses necesita evaporarse y crear presión». Ese proceso de evaporación es el que permite que el gas salga y llegue a la cocina, al calentador o a la estufa.
La explicación a este aumento en el gasto se centra en que la evaporación depende directamente de la temperatura. Cuanto más frío hace, más difícil lo tiene el gas para pasar de líquido a estado gaseoso.
Este profesional de la fontanería desgrana que a unos 15 grados, el butano genera aproximadamente 2 bares de presión, suficiente para funcionar con normalidad. Sin embargo, cuando la temperatura baja a 0 grados, la presión cae por debajo de 1 bar. En estas condiciones la presión es tan baja que el gas prácticamente no sale.
Es decir, que el butano no se ha consumido, sigue dentro de la bombona, pero no tiene la presión necesaria para salir. Por eso da la sensación de que se ha acabado antes, cuando en realidad está «atascado» por el frío. Eso hace que en viviendas donde la bombona de butano está colocada en un espacio frío, como patios, terrazas o balcones lo sufran en mayor medida.
El truco del experto
Joan explica que, para conseguir mejor rendimiento de la bombona, recurre a lo que llama «el viejo truco de la abuela». «Sobre todo si la botella está en el exterior, hay que aislarla térmicamente», explica. ¿Cómo? Con algo tan simple como una funda térmica o incluso una manta vieja. El objetivo es mantener la temperatura del gas para que pueda evaporarse correctamente y generar la presión necesaria.
Aunque parezca raro, Joan insiste en que «no es coña, es gestión térmica». Ahora bien, advierte de que no se debe aplicar calor directamente, simplemente recurrir al aislamiento.
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