LA VOZ DE LA SALUD
NO LAVAR BIEN LA BOTELLAS REUTILIZABLES PUEDE PROVOCAR PROBLEMAS GASTROINTESTINALES: LA PARTE MÁS CRÍTICA ES LA TAPA Y SU MECANISMO
Así, el problema reside en la complejidad de muchas de las tapas de estas botellas reutilizables. Sus recovecos, diseñados para garantizar la estanqueidad o facilitar el consumo, crean un entorno ideal para la proliferación de microorganismos. «Cuando hay humedad y materia orgánica, los microorganismos encuentran un lugar cómodo para asentarse», comenta Aguado. Zonas que pueden retener agua y restos de saliva generando biopelículas, una capa resbaladiza de bacterias que no siempre es visible.
Estudios realizados en botellas plásticas reutilizadas se ha encontrado contaminación bacteriana en un 90 % de los casos. Entre los patógenos más frecuentes se encuentran la Escherichia coli y la Staphylococcus aureus, una bacteria presente en la nariz de muchas personas sanas. La presencia de moho o bacterias puede provocar molestias gastrointestinales leves, irritaciones o infecciones oportunistas. «El riesgo puede ser mayor en niños pequeños, personas mayores o personas con el sistema inmunitario debilitado, que son más sensibles a la exposición microbiana», remarca el experto. Por eso, un olor persistente, incluso después del lavado, es una señal de alerta clara. Se recomienda lavar las botellas después de cada uso o, como mínimo, una vez al día, con el mismo jabón lavavajillas que utilizamos para los platos.
En palabras de Aguado, no basta con enjuagar la botella. «El protocolo correcto incluye una limpieza diaria con agua caliente y jabón, desmontando siempre que sea posible todas las piezas de la tapa». Recomienda utilizar un cepillo pequeño para acceder a los mecanismos internos y dejar que todos los componentes se sequen completamente por separado antes de volver a montar la botella.
La prevención es, por lo tanto, la clave para un uso responsable de estas botellas reutilizables. Revisar de forma periódica la tapa y sustituirla si se dan signos de deterioro de la misma como manchas de moho persistentes, deformaciones en las junta o un mal funcionamiento del mecanismo. «Reconocer cuándo toca cambiar una pieza es parte de un uso responsable y saludable», asegura el experto.
Cómo elegir una buena botella reutilizable
A la hora de elegir comprar una botella, el experto sostiene que los diseños más sencillos son, en realidad, los más seguros. Una tapa de rosca simple es la más fácil de limpiar. En cambio, los tapones deportivos, las pajitas internas y las boquillas retráctiles, habituales en botellas infantiles, «suelen ir acompañados de una mayor complejidad a la hora de la limpieza», subraya Aguado.
Además, lo ideal es que la botella no sea de plástico duro, ya que pueden llegar a degradarse ante líquidos calientes o someterlas a altas temperaturas en estas épocas del año. Tanto el aluminio como el acero inoxidable son materiales seguros con respecto a la migración de sustancias tóxicas. Si bien es cierto que pueden existir pequeñas transferencias del metal al líquido, proporcionando un sabor metálico al agua. Sobre todo, en el caso del aluminio. Por eso, lo ideal sería optar por el acero inoxidable —aunque suelen ser un poco más caras—, ya que estas no están recubiertas de ningún material, además, no se suelen desgastar con el uso.
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