SALUD BIENESTAR - QUE SIGNIFICA SER UNA PERSONA QUE CREE EN LAS SUPERSTICIONES, SEGUN LA PSICOLOGÍA -
Nunca abrir un paraguas dentro de casa, no derramar la sal, evitar romper espejos, cruzar los dedos y soplar dientes de león son solo algunas de las supersticiones más extendidas por toda la población, con el objetivo de atraer la mala suerte y ahuyentar las malas energías. No todo el mundo cree en su efectividad, pero gran parte de las personas sí se consideran supersticiosas. La psicología, por su parte, se ha interesado por este tipo de creencias, sacando algunas conclusiones muy reveladoras.
Dejando a un lado la efectividad que puedan tener estas prácticas, desde la psicología se ha tratado de entender qué lleva a las personas a tener este tipo de creencias supersticiosas y qué puede significar. Así pues, se ha concluido que hay tres factores clave.
Tres motivos
El primero de los motivos que llevan a las personas a ser supersticiosas, según la psicología, es la necesidad de tener las cosas bajo control. Muchas personas sienten mucho nerviosismo o incluso ansiedad ante las situaciones que no pueden controlar, por lo que, mediante estas prácticas, pueden llegar a sentir que tienen algo de control, calmándose así.
El segundo motivo, muy vinculado al primero, es que es al mismo tiempo una forma de delegar la responsabilidad en el destino, calmando la mente. Por ejemplo, si nos estamos enfrentando a una situación compleja en nuestra vida y que nos supone una gran carga mental, mediante las supersticiones podemos sentir que la situación se solventará de una forma más sencilla y que será el destino quien intervenga en ello.
El último de los motivos es el que se conoce como sesgo cognitivo, es decir, la necesidad de reafirmar las ideas que tenemos en nuestra mente. Las supersticiones pueden ayudarnos a sentir que las cosas buenas que nos suceden son gracias a los rituales o amuletos que portamos, reforzando este sesgo, pero no tienen por qué estar vinculadas.
Así pues, estos son los tres motivos principales que llevan a las personas a ser más supersticiosas, pero no se debe obviar otro factor clave, que es el social y familiar. Si en nuestro entorno convivimos con personas supersticiosas, es más probable que adoptemos este tipo de prácticas, de una forma casi "heredada".
Comentarios
Publicar un comentario