JOSÉ GÓMEZ RIAL INMUNÓLOGO SOBRE EL HANTAVIRUS "ME DA MUCHO MÁS MIEDO LA GESTIÓN QUE SE PUEDE HACER QUE EL PROPIO VIRUS
LA VOZ DE LA SALUD
—¿Se parece en algo este brote de hantavirus con la pandemia que vivimos con el coronavirus?
—No. Hay que hablar siempre desde la precaución de lo que son los virus, pero en principio, el hantavirus no tiene potencial pandémico.
—¿Cómo es un virus con potencial pandémico?
—Un virus con potencial pandémico es aquel que es fácilmente contagioso entre personas. Al principio de este brote se cometió el error de decir que solo se transmitía de animales a personas, cuando en realidad se trataba de la variante Andes de los hantavirus, que sí que tiene la capacidad para transmitirse entre personas. Pero aunque la tenga, no tiene facilidad para hacerlo.
—¿Cuál es su capacidad de contagio?
—En el hantavirus, la tasa de reproducción básica, que mide la capacidad de contagiosidad de los virus —estima el número promedio de personas que serán contagiadas por una sola persona infectada en una población totalmente susceptible, sin inmunidad previa—, se encuentra por debajo de 1. En el covid, llegó a ser de 5: una persona infectada podía contagiar hasta a cinco personas de su entorno. Con el hantavirus, incluso teniendo a esa persona cerca, no siempre existe la capacidad para contagiarse.
—¿En qué se basa esa capacidad de contagio de un virus?
—En la posibilidad que tenga el virus de llegar al aparato respiratorio y la de ser excretado por este. La diferencia de esta variante Andes con respecto al resto de hantavirus es que, como son virus ARN y mutan, van desarrollando capacidad para llegar hasta el nivel de las glándulas salivares. Es decir, se ha adaptado a los receptores en el aparato respiratorio. El target de la infección, la diana, es el endotelio vascular —monocapa de células que reviste el interior de todos los vasos sanguíneos y el corazón—, pero esta variante del virus ha conseguido pasar de ahí y llegar al aparato nasofaríngeo y las glándulas salivares. Hablamos de contacto cercano a la hora de saltar entre personas. Esa es la diferencia del hantavirus clásico a esta variante. Pero hay que remarcar que se necesita una alta carga viral, no es un virus con potencial pandémico.
—No tiene potencial pandémico, su capacidad de contagio no es tan alta, pero sí tiene una alta tasa de mortalidad.
—Ese es el gran problema de este virus. No es pandémico, pero tiene una letalidad muy elevada, del 40 %. Con lo cual, lo que tienen que hacer las autoridades sanitarias es controlar el brote cuanto antes, porque si tú dejas que este genere otro y otro, va a darse una elevada mortalidad. Además, no existe tratamiento ni vacuna.
—Durante la pandemia del covid se hablaba de los supercontagiadores, ¿también existen en el hantavirus?
—Sí, la figura del supercontagiador siempre existe: un individuo que, por sus características genéticas y comportamientos, tiene esa capacidad para contagiar a mucha gente. Al final, los huéspedes somos diferentes. Por ejemplo, a nivel de respuesta inmunitaria, hay individuos en los que este virus tiene más facilidad para llegar a las glándulas salivares que a otros, o para evadir la respuesta inmunitaria. Uno de los grandes problemas de este virus es que tiene un período de incubación muy largo, de tres semanas.
—¿Qué sucede exactamente en esas tres semanas?
—El virus produce una infección lenta y progresiva. No da la cara en el sentido de que no te encuentras mal, puedes no llegar a tener clínica hasta pasadas tres semanas. El virus destroza el endotelio, pero cuando nuestro sistema inmunitario es consciente y lo detecta, pone en marcha la respuesta inmunitaria.
—¿El período de incubación puede ser mayor de tres semanas?
—Sí, puede llegar a ser de seis semanas. Por eso la cuarentena debe ser de ese tiempo.
—¿Considera que la cuarentena debe ser obligatoria?
—Me da mucho más miedo la gestión que se puede hacer del virus que realmente el propio virus. Si las autoridades hacen las cosas bien, esto son brotes que se controlan y punto, pero si no hay coordinación… No existe una cuarentena voluntaria; si lo es, ya no es cuarentena. Por supuesto que la cuarentena tiene que ser obligatoria para todos los individuos que han estado en el barco y en contacto. La forma más eficiente de demostrar si estás infectado es a través de una PCR que te detecta la ARN del virus desde las fases iniciales de la infección. Si alguien da positivo en esta debe aislarse y el resto, que pasen unas semanas de rigor en cuarentena en las que se confirme que no hay contagio.
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