LA VOZ DE LA SALUD
UNA INCUBADORA LÍQUIDA DESARROLLADA EN ESPAÑA LOGRÓ UNA SUPERVIVENCIA DE 21 DÍAS EN FETO DE OVEJA.
Los científicos involucrados en el proyecto prevén un plazo de dos a tres años hasta que esta tecnología pueda ayudar a humanos prematuros extremos a mantenerse con vida y tener un desarrollo normal
U n prototipo de incubadora líquida desarrollado en Barcelona ha conseguido una supervivencia de 21 días en fetos de ovejas. El innovador sistema ha posibilitado el desarrollo normal de los animales en la etapa posnatal, según detallan los resultados del proyecto, presentados este viernes. Se trata de FetaLife, una iniciativa que lleva adelante el centro BCNatal, adscrito a la Universidad de Barcelona (UB) y a los hospitales Sant Joan de Déu y Clínic.
La incubadora permite sostener la vida del neonato prematuro en condiciones altamente semejantes a las del útero, lo que supone una solución superior a la que ofrecen las incubadoras convencionales. La principal ventaja es, en este sentido, el uso de un medio líquido. Según detallan desde BCNatal, el feto está conectado a través de su cordón umbilical y unas cánulas creadas específicamente para este proyecto a un sistema de circulación extracorpórea, que garantiza la circulación de oxígeno, la alimentación y los 80 mililitros de sangre que tiene el cuerpo en la prematuridad extrema.
«Se trata de engañar a la naturaleza, que el feto no sepa que ha salido de la madre y que pueda seguir recibiendo alimentación por el cordón umbilical y desarrollándose como feto, en lugar de forzarlo a vivir como un bebé», explicó en una rueda de prensa el director de BCNatal y catedrático de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UB, Eduard Gratacós, al frente del proyecto.
De modelos animales a bebés humanos
La idea de un útero artificial ha rondado la imaginación humana desde hace décadas y ha sido plasmada en numerosas historias de ciencia ficción. Pero hacerla realidad es más complejo de lo que podría parecer. En este caso, el enfoque se ha basado en completar la gestación en sus etapas finales, con el feto conectado a un sistema de circulación extracorpórea a través del cordón umbilical, facilitando la circulación sanguínea y su oxigenación, con vigilancia remota permanente.
Mediante el uso de diversos modelos de ovejas prematura, el equipo de BCNatal diseñó los protocolos necesarios para la transición desde el útero hasta el prototipo de incubadora líquida sin incidentes, y el sistema ha logrado una supervivencia máxima de 21 días. «Cada día de supervivencia reduce un 2 % el riesgo de mortalidad y de secuelas», destacó Gratacós en este sentido.
El equipo decidió llegar hasta los 21 días, aunque podrían haber sido más, porque cada jornada más cuesta «miles de euros y solo alcanzando los 14 días ya queda demostrado que el sistema es viable y es sólido, no solo por haber llegado hasta ahí, sino por la calidad con la que se ha llegado», subrayó el investigador.
La oveja Gaya, que pasó diez días en la incubadora líquida, continúa viva tras más de un año de haber nacido, con un neurodesarrollo normal y comparable al de sus hermanas nacidas de manera natural, según detalló la coordinadora médica del proyecto, Elisenda Eixarch.
Este es el segundo proyecto de estas características a nivel mundial. Solo otro equipo de investigadores ha logrado desarrollar una incubadora líquida con estas características: el del Children's Hospital of Philadelphia, en Estados Unidos, donde los científicos consiguieron una supervivencia de 28 días dentro del sistema y más de un año de vida posnatal.
La dificultad está en el paso de los modelos animales a la aplicación en humanos. Una vez demostrado que el prototipo de Barcelona es viable científicamente, el próximo paso es la creación de un contexto bioético que permita su uso en bebés. Según el equipo de científicos, esta tecnología podría aplicarse en humanos en un plazo de dos a tres años, dependiendo de la financiación. El proceso se llevará adelante a través de una nueva empresa derivada creada en el 2025, fetaLife Technologies.
La incubadora líquida es una solución que podría ayudar a determinados fetos prematuros extremos —aquellos que nacen con seis meses o menos— a sobrevivir y a reducir las secuelas respiratorias, cardiovasculares o neurológicas que a menudo sufren. Este grupo de prematuros, unos 25.000 al año en Europa, tienen supervivencias de entre el 25 y el 75 % actualmente y una proporción relevante de ellos viven con secuelas importantes de por vida.
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