LAVARSE LAS MANOS CORRECTAMENTE REDUCE MAS DEL 40% DE LAS INFECCIONES VIRICAS SALUD BIENESTAR
B. Braun recuerda la importancia de una correcta higiene de manos como una de las medidas más sencillas para reducir la transmisión de microorganismos y prevenir infecciones
De acuerdo con las recomendaciones de la OMS y Unicef, hay cinco momentos clave en los que una correcta higiene de manos resulta especialmente relevante: antes de preparar alimentos, antes de comer o de dar de comer a otra persona, después de ir al baño o de cambiar un pañal, después de toser, estornudar o sonarse la nariz y siempre que las manos estén visiblemente sucias.
El doctor Manuel Cortés Blanco, médico del Servicio de Medicina Preventiva y corresponsable del Programa de Higiene de Manos del Complejo Asistencial Universitario de León, explicó que “en prevención, a veces las medidas más sencillas son también las que generan un mayor impacto. La higiene de manos es un claro ejemplo: un gesto cotidiano que, cuando se realiza correctamente, ayuda a reducir infecciones, proteger a los pacientes y mejorar la calidad de la atención sanitaria”.
Para conseguir una higiene eficaz, es importante mojar las manos con agua, aplicar jabón y frotar toda su superficie, sin olvidar las palmas, el dorso, los espacios entre los dedos, los pulgares, las puntas de los dedos y la zona alrededor de las uñas. Además, conviene dedicar el tiempo suficiente al proceso. Organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan frotar las manos con jabón durante al menos 20 segundos. Después, deben aclararse y secarse completamente.Inmaculada Fernández Moreno, enfermera de Prevención y Control de Infecciones en el Hospital Parc Taulí y p
residenta de la AEEPyCI, señaló que “uno de los errores más frecuentes es lavarnos las manos de forma automática, sin prestar atención a todas las zonas. Los pulgares, los espacios entre los dedos, las uñas y el dorso de las manos suelen ser las partes que más olvidamos. Por eso, es fundamental dedicar el tiempo suficiente y seguir una técnica ordenada que permita eliminar eficazmente los microorganismos”.
Cuando no se dispone de agua y jabón y las manos no presentan suciedad visible, una solución hidroalcohólica con una concentración de alcohol de al menos el 60% puede ser una alternativa eficaz. En este caso, debe aplicarse una cantidad suficiente para cubrir toda la superficie de ambas manos y frotarlas hasta que estén completamente secas. En ambos casos, la clave está en cubrir correctamente todas las zonas de las manos y completar el proceso, evitando hacerlo de manera rápida o incompleta.

Comentarios
Publicar un comentario