Ir al contenido principal

 ENRIQUE RIQUELME: ¿ CANDIDATO REAL O MANIOBRA?

VAVEL DEPORTES 


En el Real Madrid casi nunca ocurre nada por casualidad. Mucho menos cuando Florentino Pérez decide comparecer, adelantar unas elecciones y lanzar un mensaje cargado de intención contra un “empresario del sector energético con acento mexicano”. En cuestión de minutos, el nombre de Enrique Riquelme volvió a instalarse en el centro del debate madridista. No como una ocurrencia pasajera ni como uno de esos aspirantes efímeros que aparecen y desaparecen alrededor del Bernabéu, sino como la única figura que, al menos sobre el papel, reúne las condiciones económicas, estatutarias y corporativas para incomodar de verdad al presidente. A sus 37 años, el fundador del Grupo Cox representa la primera amenaza reconocible al monopolio político del florentinismo en más de una década.

Sin embargo, detrás del ruido, las especulaciones y la tensión institucional, aparece una realidad mucho más compleja. Riquelme no es un desconocido que haya irrumpido desde fuera del ecosistema madridista. Su historia está profundamente ligada a los despachos del club desde hace años y su crecimiento empresarial ha sido tan acelerado como calculado. Su posible candidatura llega, además, en el momento de mayor desgaste deportivo y social del Real Madrid en los últimos años. Dos temporadas sin grandes títulos, un vestuario fracturado y un ambiente de crispación interna han abierto un escenario que parecía imposible hace apenas unos cursos: unas elecciones con oposición real. Aunque incluso dentro de su entorno asumen que derrotar a Florentino Pérez roza lo utópico, la sensación es que esta batalla no se libra únicamente por el presente.

¿Quién es Enrique Riquelme?

Enrique Riquelme Vives nació en Cox, Alicante, el 9 de enero de 1989 y creció en Torrevieja dentro de una familia empresarial vinculada al negocio de los áridos y el hormigón. Su padre, Enrique Riquelme de la Torre, desarrolló el grupo Empresas del Sol y mantuvo una presencia activa en el entramado institucional del Real Madrid durante los años más turbulentos del club. Formó parte de la directiva de Ramón Calderón y permaneció posteriormente en la etapa interina encabezada por Vicente Boluda antes del regreso de Florentino Pérez. Ese entorno familiar marcó el vínculo de Riquelme con el madridismo desde la infancia. No aterriza en la política blanca como un magnate externo ni como un inversor oportunista. Es socio del club desde niño y supera ampliamente los veinte años de antigüedad exigidos por los estatutos para poder optar a la presidencia.

Ese detalle, aparentemente burocrático, resulta clave. El endurecimiento estatutario aprobado en 2012 convirtió el acceso a la presidencia en una carrera reservada a muy pocos perfiles. La mayoría de empresarios o figuras mediáticas que periódicamente aparecen asociados al cargo ni siquiera cumplen ese requisito básico. Riquelme sí. Quienes le conocen le describen como un ejecutivo hiperactivo, obsesionado con la expansión internacional y con una capacidad de ejecución poco habitual para alguien de su edad. Su ascenso empresarial se produjo lejos de España. En 2010, en plena crisis inmobiliaria, se trasladó a Panamá y encontró una oportunidad gigantesca alrededor de la ampliación del Canal. A través de Empresas del Sol se convirtió en proveedor de materiales para las obras y utilizó posteriormente esos beneficios para introducirse en el negocio energético.

En 2014 fundó Cox Energy y comenzó a expandirse en el mercado fotovoltaico latinoamericano, especialmente en Panamá, Chile, México y Colombia. La gran transformación de su grupo llegó en 2023 con la adquisición de los activos de Abengoa, en una operación valorada en 564 millones de euros. Aquella compra le permitió incorporar miles de ingenieros, ampliar presencia internacional y consolidarse como una figura industrial de peso en el ámbito energético e hídrico. La compañía terminó unificando toda su estructura bajo la marca Grupo Cox. El salto definitivo se produjo con la salida a Bolsa de la empresa en noviembre de 2024. La operación consolidó una valoración superior a los 800 millones de euros y elevó el patrimonio personal de Riquelme hasta los 460 millones. A nivel internacional, además, ocupa la presidencia del consejo asesor de Scholas Occurrentes, la fundación impulsada por el Papa Francisco para la integración educativa global, una posición que le ha otorgado una red de relaciones diplomáticas y empresariales poco habitual en un dirigente de menos de cuarenta años.

El ensayo general de 2021

La primera vez que el nombre de Enrique Riquelme apareció con fuerza en la conversación política del Real Madrid fue en 2021. Hasta entonces era conocido principalmente en el ámbito económico, pero una entrevista concedida a El Confidencial alteró el tablero. En por aquel entonces momento de pandemia y con el Bernabéu en obras, el empresario defendió públicamente la necesidad de modernizar la estructura directiva del club y planteó la idea de un Real Madrid gestionado por ejecutivos de primer nivel internacional. Aquel movimiento supuso la primera sacudida seria al entorno presidencial en años. Riquelme deslizó abiertamente la posibilidad de presentarse a las elecciones y cuestionó el modelo de gestión instalado en el club.

La reacción fue inmediata. Florentino Pérez adelantó el proceso electoral y redujo los tiempos al mínimo estatutario. La recogida de avales, la formalización de candidaturas y toda la maquinaria burocrática quedaron comprimidas en cuestión de días. La maniobra dejó a Riquelme sin margen operativo. Para competir necesitaba estructurar un aval bancario multimillonario, presentar una junta directiva completa y activar una campaña en tiempo récord. Finalmente anunció que no concurriría, denunciando que el adelanto exprés impedía un debate profundo sobre el futuro de la entidad. Florentino Pérez fue proclamado presidente sin necesidad de votación. Aun así, aquel repliegue no supuso una retirada definitiva.

En realidad, funcionó como un proceso de aprendizaje y posicionamiento. Durante los años posteriores, Riquelme mantuvo contactos discretos con expresidentes, peñas, antiguos jugadores y ejecutivos financieros. Entendió que para competir en el ecosistema del Real Madrid no bastaba con una buena imagen empresarial ni con ambición generacional. Hacía falta una estructura legal, bancaria y política preparada para activarse de inmediato. Por eso el escenario actual es radicalmente distinto. Si en 2021 apareció como un empresario joven que tanteaba el terreno, ahora se mueve como alguien que lleva meses preparando una posible candidatura. La diferencia fundamental es que ya no transmite improvisación. Sin embargo, sus nuevas excusas de cara a ganar tiempo (ya denegadas por Florentino Pérez) generan una desconfianza total en el socio del Real Madrid en si de verdad está listo o todo sigue siendo más ruido que realidad.

El desafío imposible al rey del Bernabéu

El contexto también ha cambiado. El Real Madrid atraviesa un momento de enorme tensión interna. El vacío de títulos (importantes) durante dos temporadas consecutivas ha erosionado parte de la tranquilidad institucional que caracterizaba al club y el vestuario se ha convertido en un foco constante de conflictos. Las peleas internas filtradas, el altercado entre Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde o las críticas alrededor de Kylian Mbappé han instalado una sensación de desgaste que no existía en anteriores procesos electorales. Es en ese clima donde Florentino Pérez ha decidido adelantar las elecciones y endurecer públicamente el tono. Sus referencias a un “empresario del sector energético con acento mexicano” fueron interpretadas como un mensaje directo hacia Riquelme, cuya expansión corporativa se ha desarrollado en gran medida desde México.

Más contundentes aún fueron frases como “Me tendrán que echar a tiros de aquí” o “Que se presente este señor del que hablamos y todos los que quieran”. El trasfondo de la disputa, sin embargo, no es únicamente futbolístico. La batalla conecta directamente con el sector energético del IBEX 35. Florentino Pérez mantiene desde hace años una rivalidad histórica con Iberdrola tras el intento fallido de ACS por hacerse con el control de la compañía. Riquelme, precisamente, mantiene una estrecha relación empresarial con el entorno de Iberdrola después de adquirir sus activos en México en una operación de 4.000 millones de dólares financiada por grandes entidades internacionales. En torno a esa operación aparecen nombres estratégicos como el de David Mesonero Molina, director de Desarrollo Corporativo de Iberdrola y una de las personas que participa en el diseño de la eventual candidatura.

Dentro del entorno presidencial se interpreta este movimiento como una especie de revancha empresarial de viejos enemigos corporativos. Mientras tanto, Riquelme lleva tiempo preparando la infraestructura necesaria para dar el paso. Al menos, eso es lo que cuenta a los medios cercanos a su figura. Ha alquilado un local frente al Santiago Bernabéu como posible sede operativa y ya ha consultado a sus principales socios en Grupo Cox sobre la compatibilidad entre la gestión empresarial y la presidencia del club. Además, las fuentes financieras sitúan prácticamente encarrilado el aval bancario exigido por los estatutos, una cifra cercana a los 187 millones de euros. Sin embargo, el gran obstáculo sigue siendo sociológico. El socio del Real Madrid es profundamente conservador y asocia la figura de Florentino Pérez con la etapa más exitosa de la historia reciente del club. Algo indudable, dicho sea de paso.

El nuevo estadio, la estabilidad económica y las Champions pesan mucho más que las turbulencias actuales. Dentro del madridismo existe además un fuerte recelo hacia cualquier candidatura que pueda interpretarse como una puerta de entrada a intereses externos o corporativos. Ahí aparece precisamente la importancia de la carta enviada por Riquelme a Florentino Pérez. En ella reclama “tiempo, serenidad y reflexión” para debatir el futuro del club y pide evitar “ruptura, polarización y tensión interna” mediante un proceso “más transparente e innovador”. También subraya que cumple todos los requisitos económicos y de antigüedad para competir. El mensaje, sin embargo, admite múltiples lecturas. Dentro del entorno madridista muchos interpretan la carta como una forma de justificar una eventual renuncia futura si finalmente decide no presentarse, igual que ocurrió en 2021. Y también como un posible paraguas discursivo ante una derrota que casi todo el madridismo da por descontada en caso de confirmar su candidatura.

Porque en el Real Madrid existe una convicción profundamente instalada: casi nadie quiere enfrentarse directamente a Florentino Pérez mientras él se siga presentando a las elecciones. Esperan, más bien, a que el propio presidente deje vacante el espacio. Y precisamente ahí reside el verdadero sentido político de esta operación. La candidatura de Enrique Riquelme no parece diseñada para ganar hoy, parece diseñada para existir mañana. Su objetivo real no sería conquistar el Bernabéu en estas elecciones, quizás ni se acabe presentando, sino romper el monopolio sucesorio y consolidarse como el referente natural de la oposición cuando llegue el final de la era Florentino.

En el fondo, el empresario alicantino sabe que probablemente perdería de manera exagerada unas urnas dominadas por la memoria reciente de las siete Champions y por el miedo del socio a un salto al vacío. Pero también entiende que, en la política blanca, la primera batalla rara vez se libra para conquistar el poder inmediato, muchas veces se libra simplemente para empezar a construir el siguiente relevo. Mientras el madridismo espera el paso definitivo sobre si su candidatura es real para estas elecciones o es una maniobra previa más, Florentino Pérez y su junta directiva ultiman los detalles para dar comienzo al proceso electoral.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA SANIDAD ALMERIENSE REGISTRA EN 2.013 LA ESPERA MAS LARGA EN UN LUSTRO

IDEAL ALMERIA En los últimos cinco años se pasa de los 48 y 42 días de espera en operaciones más o menos graves de 2009, a los 60 y 47 de 2013  Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos 0 votos Comenta esta noticia  | En Tuenti La espera media para someterse a una operación quirúrgica urgente y no urgente en la sanidad pública almeriense aumentó en el último lustro de 48 a 60 días y de 42 a 47 días, según datos recogidos de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas sociales. Estas cifras suponen la mayor demora desde el inicio de la crisis, año 2008. De la misma manera, en este año que ya acaba este incremento en los días de espera también se observa en los tiempos medios de respuesta para primeras consultas de especialidades, es decir, consultas externas. Según las mismas fuentes, en 2013 la media de espera es de 44 días, marcando una cifra récord, que nada tiene que ver con los 36 días que los almerienses t...

LA n- 323 NO RESISTE AL TRÁFICO POR EL CORTE DE RULES

IDEAL.ES El Gobierno arreglará está vía llena de parches, badenes y grietas y, en paralelo, comenzará las obras de estabilización del viaducto de la autovía Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos 0 votos 0 Comentarios | En Tuenti FOTOS Estado en el que se encuentra el margen derecho cerca del tunel de Ízbor :: M. BÉJAR Las máquinas ya trabajan para arreglar uno de los puentes que salva la presa de Rules. Aunque las obras ya han empezado, los conductores han notado poco o nada sus efectos. Paralela a la A-44, discurre la N-323, la carretera nacional que se ha utilizado durante décadas y la que se supone que podría ser una alternativa si se llegara a corat totalmente al tráfico la A-44 por las obras del citado puente. Hoy, en la edición impresa de IDEAL y de Kiosko y Más, Laura Ubago hace un recorrido por la antigua carretera nacional. Aquí puedes ver algunas de las imágenes que acompañan ese recorrido. ...

LOS QUESOS ECOLÓGICOS SON MAS RICOS EN COMPONENTES SALUDABLES

IDEAL.ES Una investigación de la Universidad de Salamanca diferencia los quesos ecológicos de los que no lo son. Los de oveja son los mejores Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos 0 votos 0 Comentarios | En Tuenti Los ecológicos tienen más magnesio, hierro o calcio, entre otros minerales. La forma de diferenciar un queso ecológico de otro industrial es analizando sus componentes minerales. Los que son elaborados a partir de leche de oveja y de cabra procedente de explotaciones ecológicas son más ricos en magnesio, hierro o calcio, entre otros. Al no poder diferenciar el origen de la leche con la que se ha elaborado el queso, el estudio del Departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la Universidad de Salamanca busca entre sus cualidades. Además de más minerales, ha encontrado que los quesos ecológicos tienen una mayor cantidad de fenoles y flavonoides, sustancias que se consideran beneficiosas...