LLEVAR AL PERRO AL VETERIANARIO YA CUESTA MÁS QUE UNA EXCAPADA: UNA DE CADA DIEZ FACTURAS SUPERA LOS 190 EUROS
GRANADA HOY
Tener perro en Granada o el resto de España cada vez implica más cosas. Paseos, búsqueda de parques caninos, el pienso, las vacunas, la peluquería… y también visitas al veterinario que, en algunos casos, pueden terminar dando más miedo por la factura que por el diagnóstico. Porque sí, cuidar de una mascota forma parte de la rutina de muchísimas familias, pero no siempre se está preparado para ciertos gastos inesperados. Y los datos lo dejan bastante claro: una de cada diez visitas al veterinario supera ya los 190 euros en una sola factura, algo que incluso puede ser un precio mayor que el que te puede costar una escapada de fin de semana a la playa o algún pueblo de la Alpujarra. Y esto es bastante significativo, sobre todo para una provincia como Granada, donde la población de mascotas supera en número a los vecinos de la capital.
Qué revela el estudio
La cifra sale de un análisis realizado por Milo, una compañía especializada en seguros veterinarios para perros, que ha estudiado más de 2.000 siniestros reales registrados en España durante los primeros meses de 2026. Aunque la mayoría de las visitas tienen importes relativamente asumibles, el problema aparece cuando llegan pruebas complejas, hospitalizaciones o cirugías. Ahí el gasto se dispara.
La media del coste veterinario se sitúa en 63 euros por visita, pero el 10% de las facturas supera los 191 euros y el 5% más caro pasa de los 314 euros. En otras palabras: lo habitual puede parecer controlado… hasta que deja de serlo.
Cuando una operación cambia todo
Uno de los datos más llamativos del informe es el peso que tienen las cirugías dentro del gasto total. Aunque apenas representan el 1,6% de los servicios facturados, concentran el 15% del dinero gastado en veterinarios. La media por intervención ronda los 400 euros, aunque algunos casos concretos se disparan bastante más. El estudio recoge ejemplos como cirugías ortopédicas de hasta 1.500 euros, endoscopias que rozan los 1.000 o incluso facturas superiores a los 2.700 euros tras operaciones, hospitalización y tratamiento. Y ahí es donde muchas familias se encuentran con el verdadero problema: decidir rápido mientras la factura sigue creciendo.
El gasto va más allá
Más allá de las intervenciones, el informe también señala que buena parte del dinero se va en diagnósticos, pruebas y consultas. De hecho, las pruebas diagnósticas son actualmente el principal bloque de gasto veterinario, por delante incluso de las vacunas o las consultas habituales. Una realidad bastante invisible hasta que toca vivirla de cerca. Porque muchas veces el problema (a nivel económico) no es solo operar, sino todo lo que ocurre antes: pruebas, radiografías, análisis o medicación.
España asegura muy poco a sus mascotas
Otro de los puntos que pone sobre la mesa el estudio es lo poco extendido que sigue estando el seguro veterinario en España. Actualmente, solo alrededor del 3% de los perros cuenta con algún tipo de cobertura sanitaria. Eso deja a la gran mayoría de familias asumiendo cualquier imprevisto directamente de su bolsillo, algo que, según distintos estudios, ya ha provocado que muchas personas retrasen o renuncien a ciertos cuidados veterinarios por motivos económicos.
Y todo esto en un contexto en el que, para la mayoría de la gente, el perro ya no es solo una mascota: es parte de la familia. Y precisamente por eso, cuando surge un problema de salud, el componente emocional pesa tanto como el económico. Porque al final, el dilema nunca es solo cuánto cuesta. El problema llega cuando toca elegir con prisas cuánto puedes asumir para cuidar de alguien que consideras de la familia.
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