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SALUD BIENESTAR
/ LAS INFECCIONES DE LA PIEL QUE MÁS SUELEN PREOCUPAR A LAS FAMILIAS /
Una erupción que aparece de repente, un picor persistente, unas lesiones cutáneas que no terminan de curar. La piel, especialmente en la infancia, suele ser el primer lugar donde el cuerpo expresa que algo no va bien. Y, aunque la mayoría de las patologías dermatológicas no suponen una urgencia vital, sí generan una gran inquietud en las familias, que necesitan respuestas claras y rápidas.
En este contexto, la Dermatología se ha convertido en una especialidad clave dentro del Hospital San Juan de Dios de Nervión, en Sevilla, donde la atención presencial y especializada permite valorar al paciente de forma directa en coordinación con el servicio de Pediatría. “El principal problema de las enfermedades de la piel es la incertidumbre que generan”, explica el doctor Eduardo Buzón, dermatólogo del centro. “La mayoría de los pacientes, y especialmente los padres, no saben qué es lo que están viendo y eso provoca preocupación. Ver la lesión, tocarla y valorarla en consulta es fundamental para tranquilizar y orientar correctamente”.
En los últimos años, los dermatólogos están detectando un aumento de patologías cutáneas que afectan de forma especial a la población infantil y que requieren un diagnóstico precoz para evitar complicaciones o tratamientos inadecuados.
Una de ellas es el impétigo, una infección bacteriana muy contagiosa que aparece con frecuencia en guarderías y colegios. “Estamos viendo casos cada vez más resistentes a los tratamientos habituales”, señala el doctor Buzón. “Si no se identifica bien desde el principio, puede extenderse al entorno familiar y prolongarse innecesariamente”. Otra patología que preocupa especialmente es la sarna, una enfermedad comunitaria que afecta no solo al paciente, sino a todo su entorno. “Tras la pandemia se ha producido un repunte muy importante”, apunta el especialista. “Además, no siempre se diagnostica correctamente, y puede confundirse con dermatitis atópica u otros procesos, especialmente en niños, lo que retrasa su resolución”.
El tercer ejemplo es la tiña del cuero cabelludo, una infección fúngica. “En muchos niños llega tarde a consulta porque se ha intentado tratar solo con champús o cremas, cuando en realidad necesita un abordaje específico”, explica Buzón. “Cuanto antes se diagnostica, mejor es la evolución y menor el impacto”.
Más allá del diagnóstico, el valor diferencial de la Dermatología hospitalaria reside en la presencialidad y en la relación médico-paciente. En el Hospital San Juan de Dios de Nervión, este enfoque se integra dentro de una visión global del cuidado, coherente con la tradición de la Orden Hospitalaria. La posibilidad de atender a niños y adultos en el mismo entorno facilita un abordaje familiar, especialmente en patologías contagiosas o hereditarias.
La coordinación con el servicio de Pediatría permite detectar de forma temprana muchas patologías y evitar errores diagnósticos. “La piel representa un porcentaje muy alto de las consultas médicas, pero no siempre es fácil interpretarla”, señala el especialista. “Por eso es tan importante el trabajo conjunto y la formación continua”.
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