EL REFUGIO DE JUAN Y MEDIO EN ALMERÍA: UN PUEBLO DE MENOS DE 1.000 HABITANTES Y UN MANANTIAL DE AGUAS TERMALES. LA VOZ DE ALMERÍA.
El presentador almeriense es un apasionado del municipio del Valle del Almanzora en el que nació
Hay rincones que permiten comprender mejor cómo es una persona que verle la cara casi a diario en la televisión. Este es el caso de Juan y Medio, uno de los comunicadores más reconocidos y queridos de Andalucía, quien no es solo el rostro más visible de Canal Sur, sino también un vecino ilustre de un municipio del interior de la provincia de Almería, al que siempre vuelve para estar lejos del ruido, de las cámaras y del ritmo frenético de los directos.
Este pequeño municipio de la comarca del Almanzora, con menos de 1.000 habitantes, fue el lugar que, en 1962, le vio nacer y ahora es el refugio donde el presentador encuentra la calma. Un pueblo almeriense al que siempre vuelve para descansar, pasear por los caminos de su infancia y recuperar esa vida sencilla que, pese a su popularidad, nunca ha dejado de reivindicar.
El pueblo donde nació
Ese lugar es Lúcar, la localidad en la que nació Juan José Bautista Martín, conocido por todos como Juan y Medio. Allí conserva una parte esencial de su historia personal y allí ha situado muchas veces su refugio cuando el trabajo en televisión le permite regresar a casa.
Presentador, actor, empresario y comunicador, Juan y Medio ha desarrollado una larga trayectoria en televisión, especialmente ligada a Canal Sur, donde se ha convertido en una de sus caras más reconocibles. Programas como 'La tarde, aquí y ahora' lo han situado durante años en los hogares andaluces, con un estilo cercano, espontáneo y muy conectado, especialmente, con las personas mayores. Pero antes que todo eso está, y estaba, Lúcar.
Manantial de aguas termales
Lúcar es uno de esos pueblos pequeños que guardan mucho más de lo que aparentan. Situado en el interior de la provincia, en la comarca del Almanzora, conserva ese carácter tranquilo de los municipios rurales. Sus calles, su entorno natural y su relación con el agua forman parte de una identidad que ha marcado también la memoria del presentador.
Uno de los grandes atractivos de la zona es la Balsa de Cela, un manantial de aguas termales situado entre los términos de Lúcar y Tíjola. Sus aguas brotan de forma natural y mantienen durante todo el año una temperatura agradable, en torno a los 22 o 24 grados, lo que convierte este enclave en uno de los rincones más singulares de Almería y la playa de interior por excelencia en la provincia.
La Balsa de Cela es mucho más que un lugar de baño. Para los vecinos del Almanzora es un punto de encuentro, un espacio ligado a la infancia, al verano y a la memoria. Para quienes llegan de fuera, supone descubrir un pequeño oasis de aguas termales en mitad de la provincia, rodeado de paisaje rural y con ese encanto que tienen los lugares que no necesitan grandes artificios.
De este modo, el refugio de Juan y Medio en Almería no se encuentra en una gran ciudad ni en un destino turístico masificado. Está en un pueblo de menos de 1.000 habitantes, con historia, calma y un manantial de aguas termales que forma parte de la vida de la comarca.
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