EL DIA CORDOBA/ UNA VEINTENA DE MUNICIPIOS DE CORDOBA, OBLIGADOS A MEDIR LOS NIVELES DE RADÓN POR SU RIESGO PARA LA SALUD/
La nueva normativa obliga a controlar la exposición de este gas radioactivo en los centros de trabajo
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El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aprobado oficialmente la nómina de municipios de Córdoba en los que será obligatorio medir y controlar la exposición de gas radón en los centros de trabajo. En la provincia, esta medida afecta a 22 localidades, todas concentradas en la zona norte, a excepción de la capital, que es la demarcación más al sur y también la más poblada de todas las clasificadas como Zona II o, lo que es lo mismo, áreas de actuación prioritaria debido a su mayor riesgo porque tienen potencial superior a los 300 Becquerelios por metro cúbico, que es la concentración que recomienda no superar la Comisión Europea.
Pero el gas radón también está presente en otros 11 municipios cordobeses, incluidos en este caso en la Zona I, donde la realización de mediciones está recomendada, pero no es obligatoria, por lo que alcanza a 33 de las 77 localidades de la provincia, o lo que es lo mismo, al 42,8% del total. La aprobación de estos mapas llega apenas un año después de la entrada en vigor de la obligación general de medir este gas en zonas de riesgo, según establecía el Plan Nacional contra el Radón y la normativa del Código Técnico de la Edificación (CTE).
En concreto, esta medida, que deriva de la aplicación del Reglamento de protección frente a las radiaciones ionizantes, aprobado en España en 2022, afecta directamente a 22 municipios cordobeses, que tendrán que someterse antes de que acabe el año a la norma, de mayo de este 2025, que obliga a medir la concentración de gas radón en los centros de trabajo situados en planta baja o sótano, siguiendo los criterios y plazos definidos por el CSN, ya que es ahí donde los niveles suelen ser más elevados y pueden triplicar el valor de referencia.
La nueva Instrucción IS-47 impone por primera vez esta obligación legal en zonas donde hay alta probabilidad de que el radón supere los niveles considerados peligrosos, a los que ha incluido en la denominada Zona II del mapa oficial del potencial de radón elaborado por el organismo público. Oficinas, comercios, gimnasios, spas, laboratorios, aparcamientos subterráneos o incluso espacios turísticos como minas o cuevas están entre los espacios más expuestos, aunque si bien la concentración suele disminuir con la altura, también se ha detectado en pisos superiores, debido a los materiales de construcción, el agua o el llamado efecto chimenea.
En la provincia, tendrán que someterse a estos controles la capital y otros 21 municipios repartidos por las comarcas del Guadiato y Los Pedroches que integran la zona norte de la provincia. Se trata de Alcaracejos, Añora, Belalcázar, Cardeña, Conquista, Dos Torres, El Guijo, El Viso, Fuente La Lancha, Fuente Obejuna, Hinojosa del Duque, Obejo, Pedroche, Pozoblanco, Santa Eufemia, Torrecampo, Valsequillo, Villanueva de Córdoba, Villanueva del Duque, Villanueva del Rey y Villaralto.
Las mediciones tendrán que realizarse durante un periodo mínimo de tres meses, preferiblemente entre los meses de octubre y mayo, o bien durante un año completo si no hay cierres vacacionales, para conseguir resultados fiables. En estas 22 localidades de Córdoba, con el resto de las incluidas en esta Zona II, los centros de trabajo tienen que contar con detectores acreditados en todas las zonas interiores de planta baja o sótano donde los empleados permanezcan de manera habitual.
La norma establece también que estas mediciones deben repetirse cada diez años, siempre que los valores sean bajos y no se necesiten sistemas activos. En caso contrario -si hay niveles altos o se usan sistemas para mantenerlos bajo control-, la periodicidad se reduce a la mitad, cinco años. Del mismo modo, cualquier reforma en la estructura que pueda alterar la acumulación de radón obligará a la realización de nuevas mediciones en un plazo máximo de seis meses tras su conclusión.
Si en estos análisis, los resultados superan el umbral de los 300 Becquerelios por metro cúbico, el empresario está en la obligación de aplicar medidas correctoras, tales como mejorar la ventilación, crear espacios de contención o instalar sistemas de despresurización. Todo el proceso debe documentarse e integrarse en la evaluación general de riesgos laborales.
Más municipios con riesgo medio, aunque sin obligación legal
Además de la Zona II, el CSN clasifica como Zona I otros 11 municipios de Córdoba que presentan riesgo medio. En ellos no hay obligación legal, pero igualmente se recomienda evaluar la presencia de radón, sobre todo en viviendas antiguas y en nuevas construcciones. Estas localidades son Almodóvar del Río, Belmez, Espiel, Hornachuelos, La Granjuela, Los Blázquez, Palma del Río, Peñarroya-Pueblonuevo, Posadas, Villafranca de Córdoba y Villaharta.
La normativa también exige que los empleados estén informados del estudio de medición en sus centros de trabajo, participen en su planificación y conozcan los resultados. En caso de detectarse niveles elevados, deberán ser consultados sobre las medidas a aplicar. Con esta medida, el CSN avanza en la implantación del Plan Nacional contra el Radón, una estrategia diseñada para reducir la exposición a este gas en todo el país, donde está presente en unos 4.000 municipios, es decir, casi el 50% del territorio nacional, si bien la medida sólo afecta a unos 1.700. En los próximos años, el mapa de zonas afectadas podrá revisarse en función de nuevos estudios y mediciones realizadas.
Un gas radiactivo que se acumula en espacios cerrados
El radón es un gas radiactivo natural, incoloro, inodoro e insípido, que se origina por la desintegración del uranio en el subsuelo. Aunque suele dispersarse al aire libre, tiende a acumularse en espacios cerrados como viviendas o locales, especialmente si están en contacto con el terreno y mal ventilados, por lo que es ahí donde radica principalmente su peligro, ya que puede representar un riesgo para la salud.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el radón la segunda causa de cáncer de pulmón en el mundo, solo por detrás del tabaco, y la primera entre no fumadores. Las personas expuestas a niveles elevados durante años, sobre todo en ambientes laborales o domésticos, aumentan significativamente su probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. En España, se estima que el radón provoca más de 1.500 muertes al año.
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