MALAGA HOY/ LAS BODEGAS RONDEÑAS INICIAN LAS VENDIMIAS /
Varias de ellas han iniciado ya la vendimia de las variedades más tempranas o de viñedos situados en la costa malagueña
Las bodegas de la Serranía de Ronda han arrancado sus motores. Aunque en la Serranía el inicio de la vendimia es más tardío que el resto de la provincia, las primeras uvas de las variedades más tempranas ya han sido cortadas. Pinot Noir, algo de Malbec han comenzado a ser recogidas, aunque también otras que suelen ser más tardías en su maduración como Lemberger. "Es la primera vez en 40 años que comenzamos a vendimiar por esta variedad", ha explicado Federico Schatz, responsable de la bodega Schatz que cuenta con esta variedad. A priori tan solo encuentra una explicación y es que "creo que la planta se encontró muy bien este año con calor por el día, fresco por la noche y humedad en la tierra sobre la que está plantada y dijo, allí voy, este es mi año, su envero solo duró una semana cuando suele tardar casi un mes", ha señalado Schatz.
Mientras tanto, en la bodega Conrad todo transcurre según los planes previstos. "Hemos cortado nuestra pinot noir y ahora estamos cortado un 10% de la variedad malbec, es algo que nos gusta hacer para refrescar nuestro vino monovarietal", ha explicado Rodrigo Nieme, enólogo de la bodega. Eso sí, tras este arranque llegará, previsiblemente, un pequeño parón para esperar el punto óptimo de maduración de las siguientes uvas en ser vendimiadas.
"Todo va a depender de los días de calor que se prevén para la próxima semana", y es que ahora se entra en el periodo crítico en el que los enólogos no dejan de comer uvas mientras pasean por el viñedo haciendo un testeo directo en el campo y controles en el laboratorio para decidir cuándo cortar la uva.
Eso sí, la sensación generalizada es que este año hay una producción de uva mucho mayor a años anteriores. "No es que tengamos una vendimia extraordinaria, vamos a tener una producción normal, nos habíamos acostumbrado a que hubiese poca uva a causa de la sequía", ha señalado Nieme.
Una apreciación con la que coincide Schatz, ya que, según indica "este año la baya se nota que es mayor en tamaño, vamos a tener mayor cantidad de vino seguro".
Las mujeres copan las cuadrillas
Mientras tanto, en el campo los primeros equipos de vendimiadores ya están en el tajo. Aunque, en este arranque, habría casi de decir vendimiadoras, pues la mayoría son mujeres. Incluso, en la bodega Conrad el equipo completo está formado por vendimiadoras llegadas desde Olvera, Alcalá del Valle, Pruna y la propia Ronda, un ejemplo claro de la llamada Serranía entre viñedos.
"Para nosotras es como una terapia, ya necesitaba salir al campo y dejar la rutina de la casa", ha explicado una de las vendimiadoras mientras el resto reafirmar su opinión. Eso sí, este hecho no resta dureza a un trabajo que es especialmente duro en los días de altas temperaturas como los que se están sufriendo en las últimas jornadas.
En el equipo también existe una amplia variedad de edades, siendo Andrea Rodríguez la más joven con tan solo 27 años. Eso sí, pese a su juventud atesora una amplia experiencia en vendimias desde los 18 años en la zona de La Rioja y Francia, siendo la primera vez que se queda en Ronda. "Allí este año hay menos días de trabajo porque el granizo dañó mucha uva y no me compensa subir y me quedé aquí, es mi primer año en la Serranía", ha explicado.
Su imagen, con numerosos tatuajes en el cuerpo y pendientes en la nariz, es también otro ejemplo de los falsos estereotipos que se pueden crear sobre la juventud. "Llevo toda la vida trabajando en el campo, aprendí con mi familia que se iba toda al campo y con una hermana nos fuimos las dos a la vendimia", ha señalado.
Junto a ella está otra veterana, Elisabet Reyes, que hizo su primero vendimia con tan solo 15 años. "Estuve muchos años yendo a Francia, ahora llevo tres años aquí, es mucho mejor la calidad de vida", ha señalado. Además, en su caso, al tener a sus hijos también hizo que irse fuera fuese más complejo, por lo que optó por quedarse cerca de su casa y aprovechar todas las campañas del campo como la recogida de las aceitunas de verdeo, aceitunas negras o el propio trabajo en los viñedos el resto del año.
Otra de las veteranas es Remedios Herrera, una mujer que hizo su primera vendimia con tan solo 16 años. Ella también estuvo en Francia y Rioja y dedica ahora su año a trabajar en las bodegas de la Serranía.
Mientras tanto, en la bodega Huerto de la Condesa también están trabajando ya introduciendo la uva de los viñedos situados en Manilva. Uva Vermentino con la que luego se elaborarán parte de sus blancos.
Un proceso que cuenta el corte nocturno de la uva y un posterior proceso en bodega marcado por el trabajo manual y proceso para obtener todos los aromas de la uva. Para ello se realiza el sangrado del depósito en el que estuvo macerando entre 3 y 5 horas y la posterior prensa para obtener ese último toque que su enólogo, Agustín Millán, sostiene que le aporta una cualidad diferenciadora.
En la bodega Cortijo Los Aguilares también han comenzado ya la vendimia. En su caso ha sido la variedad Pinot Noir la primera en entrar en bodega. Precisamente, con ella se elabora uno de los vinos más reconocidos internacionalmente y que ostenta varios reconocimientos como uno de los mejores del mundo, pese a ser una variedad que muchos todavía tratan de entender cómo pueda adaptarse al clima extremo del sur y producir esos vinos.
“La vendimia ha empezado una semana más tarde que el año pasado, pero antes de lo que yo pensaba, al final la ola de calor hizo que se adelante y se aceleró la maduración en variedades como el pinot noir que es muy delicada, explicó la directora técnica de la bodega, Bibi García.
En su caso también optan por realizar la vendimia desde primera hora de la mañana hasta que comienza la temperatura a ser insoportable en el campo. Y es que consideran que de este modo pueden realizar una primera selección más precisa en la cepa.
En bodega, las manos de la cuadrilla de mujeres se encarga de hacer una segunda selección tras la primera que se efectúa en el campo por los vendimiadores.
Sobre su forma de trabajo, explicó que “para nosotros es fundamental esa segunda selección en bodega y por ello trabajados en el campo de día para que en el primer paso también se puede ver bien cómo está la uva y la segunda selección sea eficaz”, explicó la directora técnica de la bodega, Bibi García.
En su caso, para conservar los aromas a fruta característimos de sus vinos trabajan con un sistema que permite romper la baya lo menos posible y llevarla por gravedad a los depósitos. “La bomba destruye mucho la uva, trabajos por gravedad porque nosotros no estrujamos muchas veces la uva y hasta le dejamos entera, la bomba de pasta estruja y muele, es como una termomix, que es precisamente lo que no queremos que pase”, apuntó Bibi García.
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