GRANADA HOY / EL METRO DE GRANADA ANALIZARÁ EL IMPACTO DE SUS RUIDOS Y VIBRACIONES EN VIVIENDAS PARTICULARES TRAS INCORPORAR LOS NUEVOS TRENES/
Se medirán sus ruidos en ocho casas de Armilla ubicadas junto al recorrido a raíz de las múltiples quejas de los vecinos
Metro de Granada instala engrasadores automáticos en las curvas para evitar los ruidos y chirridos
Tras ocho años de funcionamiento, uno de los principales problemas de los desplazamientos del Metro de Granada siguen siendo los ruidos y vibraciones que los tranvías producen cuando circulan por superficie, sobre todo a la hora de tomar curvas o pasar sobre cambiadores de vía. Es por ello que, aunque el transporte cumple con los niveles legales en cuanto al impacto acústico en todo el trazado, la Junta de Andalucía va a analizar el impacto de sus ruidos y vibraciones tanto en las zonas de paso como en viviendas particulares, para tratar de reducir al máximo las molestias para los residentes que viven junto al trazado.
La Consejería de Fomento ha sacado a licitación pública un contrato de servicios para la actualización del estudio de ruido y vibraciones del Metropolitano de Granada, que renovará los conocimientos sobre este tema, que fueron obtenidos en un primer estudio tras la puesta en marcha del servicio en septiembre de 2017. El presupuesto base de licitación es de 37.000 euros, IVA incluido, y una vez se adjudique y formalice, los estudios se prolongarán durante tres meses.
En estos años de servicio, el trazado del Metro no ha cambiado, pero sí lo han hecho las frecuencias, las velocidades e incluso los tipos de trenes, para mejorar los tiempos de paso y dar un mejor servicio cuando se estrene la ampliación sur, prevista para 2026. Tras la puesta en servicio de explotación comercial de la Línea 1 en 2017, con una malla en hora punta de 13 trenes y frecuencia de paso de 8,5 minutos, "se requiere una actualización del estudio de ruido y vibraciones y su plan de mediciones acústicas y vibratorias in situ tras los recientes cambios", asegura la Junta.
Y es que el sistema tranviario actual es diferente al de hace ocho años, ya que ahora dispone de una flota de 15 unidades móviles Urbos III -las originales cuando se inauguró-, y otras ocho nuevas unidades móviles Urbos 100- incorporadas recientemente-, con las que el Metropolitano puede circular con una malla de 18 unidades en horas punta con frecuencia de paso cada 6,5 minutos en hora punta, e incluso puede establecer refuerzos de trenes con unidades acopladas.
Los problemas de chirridos y de movimientos que genera el transporte a su paso a lo largo de los años y estos últimos cambios han vuelto a disparar el número de quejas de vecinos que viven en las cercanías del trazado, sobre todo en la localidad de Armilla. Es por ello que la Junta se ha abierto a conocer con exactitud cómo sufren esos inconvenientes los vecinos, midiendo los decibelios y el nivel de vibraciones en los interiores de casas particulares, además de en otros puntos del trazado, para tratar de poner soluciones a la problemática.
Un total de 34 puntos de medición
Considerando los posibles focos sonoros de la circulación de trenes en el Metropolitano de Granada y las características específicas del trazado de la Línea 1, el estudio contempla realizar mediciones en 26 puntos concretos del trazado, coincidiendo con curvas del recorrido con radios pequeños (de menos de 50 metros), con zonas del trazado a menos de cinco metros de las fachadas de viviendas y con zonas de ámbito sanitario, docente o cultural.
Pero además también se van a realizar mediciones de en el interior de ocho viviendas de la localidad de Armilla, de diferentes tipologías y con distintas distribuciones. Las pruebas se harán en seis dormitorios de diferentes inmuebles de la calle Aristóteles de Armilla, así como también en viviendas de la calle Real y la Avenida Poniente de la localidad armillera. Por motivos de protección de datos, estos no han sido desvelados.
Los puntos exteriores que se medirán serán, haciendo un recorrido desde Albolote hasta Armilla: la parada Albolote, en la calle Jacobo Camarero de Albolote; entre la Avenida Madrid y la calle Motril de Albolote; entre la calle Motril y la parada Vicuña; entre el tramo entre la Avenida Doctor López Cantero Ballesteros con la calle República Argentina de Maracena y la parada Anfiteatro; entre la Avenida Blas de Otero con la calle Ermita y la parada Maracena; y en la Avenida de Maracena justo antes del paso inferior en la Autovía A-44.
Ya en Granada capital, se harán mediciones de ruidos y vibraciones en el edificio de Talleres y Cocheras del Metropolitano, en la calle San Sebastián de La Gomera, en la Avenida Juan Pablo II antes de la Estación de Autobuses, la curva entre la Avenida Juan Pablo II y la calle Sol y Sombra, en la parada Argentinita, en la calle Pintor Francisco Padilla tras la parada Luis Amador, en la curva entre la parada Villarejo y la Avenida del Sur, en la Avenida del Sur, en la curva entre la Avenida de Andalucía y la Avenida de Andaluces, en la propia Avenida de Andaluces, entre la calle Profesor Adolfo Rancaño y la parada Universidad, a la salida del túnel en la Avenida de América, en la curva entre la Avenida de América con la calle Andrés Segovia, en la curva entre la Avenida Emperador Carlos V con la calle Torre de Comares, y en la curva entre la Avenida de la Ilustración con la Avenida de la Innovación.
Para finalizar, ya en la localidad de Armilla, se harán mediciones de ruidos y vibraciones en la calle Darwin, en la calle Aristóteles, en la curva entre la calle Aristóteles y la Avenida Fernando de los Ríos, en la calle Real y en la Avenida Poniente, además de en las ocho viviendas particulares elegidas.
Aplicar soluciones a los ruidos
Desde la puesta en servicio del Metropolitano, se han ido haciendo diferentes estudios sobre el impacto acústico del paso del Metro por su trazado, analizándose el trazado completo y sin identificarse zonas de conflicto que requirieran de una intervención específica. El último fue la actualización del Mapa Estratégico de Ruido (MER) del Metropolitano de Granada, realizado con la asistencia técnica de la empresa Ayesa, en noviembre de 2022.
En este último estudio sí que se detectaron zonas con incidencias en curvas cerradas como las existentes en calle Aristóteles de Armilla y las calles Andrés Segovia y Avenida Profesor Domínguez Ortiz en Granada, generando un chirrido puntual "molesto para los propios usuarios del sistema de transportes y para la población colindante". En base a esta incidencia, se implantó un plan de engrase para minimizar la generación de ruidos y se instalaron tres engrasadores automáticos.
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